En ocasiones, se termina la jornada laboral, pero quedan algunos pendientes, las tareas se van acumulando, incluso se dejan de lado y queda el sinsabor de no haber cumplido con lo propuesto inicialmente. Por esto, compartimos algunos tips para optimizar el tiempo laboral.
Para iniciar es importante hacernos preguntas, autoevaluarnos de manera crítica. ¿es suficiente la jornada laboral? ¿Las tareas exceden mi capacidad personal? ¿Cómo es el manejo de mi tiempo, lo podría optimizar? La raíz del manejo del tiempo está en la concepción misma de nuestra labor y nuestro papel en la institución; cabe preguntarse ¿Cuál es mi función y aporte en la institución?, ¿Cuáles son mis objetivos y cómo se conectan con los objetivos misionales de la institución? A partir de estas reflexiones se pueden identificar problemas y establecer objetivos cada vez más claros, lo que permite priorizar tareas en función de estos.
Por esto, compartimos algunos tips para optimizar el tiempo en el trabajo:
- Establecer objetivos:
Asigne fechas límite, un objetivo se establece cuando tiene un tiempo de culminación determinado. Establecer objetivos a corto, mediano y largo plazo es clave para identificar las tareas dentro de cada uno.
- Clasificar y priorizar:
Es importante hacer un breve panorama mental de las tareas nuevas y pendientes, separe grupos de tareas y el orden en que deben ser realizadas, tenga en cuenta:
- Urgencia con que se requiere.
- Tiempo necesario para realizarla.
- Terceros necesarios para realizarla.
Según lo prefiera, puede crear una agenda física o virtual (diversas plataformas digitales tienen esa función), hacer notas visibles o escribir lista de pendientes.
- Explorar sus posibilidades:
En general tenemos maneras establecidas de organizar nuestro tiempo, mecanismos a los que nos hemos acostumbrado y sentimos que funcionan. La invitación es a probar formas diferentes de hacer las cosas, a enriquecer lo que ya conocemos para continuar creciendo.
- Descansar y reflexionar:
Los momentos de pausa favorecen la gestión del tiempo y el rendimiento laboral, el estar ocupados no deja espacio a la reflexión; por ello es importante crearlo, darse un respiro, analizar las emociones y su conexión con el trabajo; esto le permite evaluar, planificar, crear y ser más eficiente.




